Cómo calcular la rentabilidad de un alquiler turístico (con ejemplo real)

Calcular la rentabilidad de un alquiler turístico no es solo “ingresos menos gastos”: si quieres decidir bien (comprar, reformar o cambiar de estrategia), necesitas medir beneficio neto, ocupación y retorno con números realistas y comparables.
Qué significa “rentabilidad” en un alquiler vacacional
Cuando alguien pregunta por la rentabilidad, a menudo mezcla conceptos. En alquiler turístico conviene separar rentabilidad bruta (rápida, pero optimista) de rentabilidad neta (la que manda, porque incluye todos los costes).
Además, si has comprado con financiación, la métrica que mejor refleja tu situación es el cash on cash (lo que ganas respecto al dinero que realmente pones cada año), porque la hipoteca cambia por completo el retorno.
Datos que necesitas antes de hacer números
Para que el cálculo sea útil, parte de supuestos conservadores: ocupación realista y costes completos. Si “maquillas” una variable, el resultado deja de servir para tomar decisiones.
Reúne estos datos y anótalos en una hoja o en una calculadora:
- Precio medio por noche (ADR) esperado según temporada y competencia.
- Ocupación media (porcentaje de noches reservadas al año).
- Noches disponibles (365 menos bloqueos personales, obras, etc.).
- Costes variables (limpieza, lavandería, amenities, comisiones).
- Costes fijos (IBI, comunidad, seguros, internet, suministros base).
- Mantenimiento y reposición (pintura, electrodomésticos, menaje).
- Coste de propiedad (hipoteca, intereses, impuestos de compra).
Con esto podrás estimar ingresos anuales, gastos anuales y beneficio neto sin dejarte “los típicos olvidados”.
Fórmulas clave para calcular la rentabilidad
Estas fórmulas te permiten ver el negocio desde tres ángulos: rendimiento del activo, rentabilidad del dinero aportado y margen operativo. La idea es que, leyendo solo las métricas principales, entiendas si compensa.
1) Ingresos anuales estimados
La forma más práctica es calcular noches vendidas y multiplicar por tu ADR. Aquí la variable crítica es la ocupación: un cambio pequeño mueve mucho el resultado, así que usa una ocupación prudente.
Ingresos anuales = Noches disponibles × Ocupación × Precio medio por noche
2) Beneficio neto anual
El beneficio neto te dice lo que queda después de todo (incluidos costes “invisibles” como reposición). Si no lo metes, estarás midiendo una rentabilidad inflada.
Beneficio neto = Ingresos anuales − (Gastos fijos + Gastos variables + Reposición/mantenimiento + Coste financiero si aplica)
3) Rentabilidad bruta y rentabilidad neta
La bruta es útil para comparar rápido inmuebles, pero la neta es la que te permite decidir. En vacacional, las comisiones y la operativa hacen que la diferencia entre ambas sea mucho mayor que en alquiler tradicional.
Rentabilidad bruta = Ingresos anuales / Precio de compra (o valor del inmueble) × 100
Rentabilidad neta = Beneficio neto / Precio de compra (o valor del inmueble) × 100
4) Cash on cash (si hay hipoteca)
Si financias, la pregunta real es: “¿Qué gano sobre el dinero que pongo?”. El cash on cash lo responde porque compara el beneficio neto con tu aportación (entrada + impuestos + reforma + mobiliario). Es la métrica más accionable para inversores.
Cash on cash = Beneficio neto anual / Capital aportado × 100
Ejemplo práctico con números (paso a paso)
Vamos a aterrizarlo con un ejemplo sencillo. Supón un apartamento con 330 noches disponibles (bloqueas 35 noches) y estimas una ocupación media del 62% con un ADR de 120 €. El objetivo es calcular beneficio neto y rentabilidad neta.
1) Ingresos anuales
Noches vendidas = 330 × 0,62 = 204,6 noches (redondea a 205)
Ingresos = 205 × 120 € = 24.600 €
2) Gastos (ejemplo realista)
- Comisiones plataformas + pago: 15% de ingresos ≈ 3.690 €
- Limpieza y lavandería (60 estancias × 35 €): 2.100 €
- Suministros e internet: 1.500 €
- IBI + comunidad + seguro: 1.800 €
- Mantenimiento y reposición: 1.200 €
- Gestión (si externalizas, ejemplo 12%): 2.952 €
Total gastos (sin hipoteca) ≈ 13.242 €
3) Beneficio neto
Beneficio neto ≈ 24.600 € − 13.242 € = 11.358 €
4) Rentabilidad neta
Si el inmueble costó 220.000 € (sin contar impuestos), la rentabilidad neta sería:
Rentabilidad neta ≈ 11.358 / 220.000 × 100 = 5,16%
Para hacerlo más visual, aquí tienes el resumen:
| Métrica | Cálculo | Resultado |
|---|---|---|
| Ingresos anuales | 205 noches × 120 € | 24.600 € |
| Gastos anuales | Comisiones + operativa + fijos | 13.242 € |
| Beneficio neto | 24.600 − 13.242 | 11.358 € |
| Rentabilidad neta | 11.358 / 220.000 | 5,16% |
Si cambias solo dos palancas (ocupación y ADR), el resultado se mueve mucho, así que conviene probar escenarios y no quedarse con un único número “optimista”.
Cómo estimar ocupación y precio por noche sin autoengañarte
La parte difícil no es la fórmula, sino el supuesto. La mayoría de errores vienen de asumir una ocupación “de cartel” y un ADR “de temporada alta”. Lo sensato es trabajar con medias ponderadas por temporada y aplicar un margen de seguridad.
Si no tienes histórico, estima así:
- Ocupación: usa un rango (por ejemplo 45%–70%) según zona y estacionalidad.
- ADR: define precio por temporada y calcula un promedio ponderado por meses.
- Noches bloqueadas: incluye mantenimiento, cambios de licencia, imprevistos y uso propio.
Un truco práctico es calcular tres escenarios: conservador, base y optimista. Si el conservador ya te encaja, vas bien.
Checklist de gastos que suelen olvidarse (y bajan la rentabilidad)
Los gastos “pequeños” son los que más distorsionan el cálculo porque se repiten. Incluirlos desde el inicio te da una rentabilidad neta creíble y evita sorpresas.
| Tipo de gasto | Ejemplos | Cómo estimarlo |
|---|---|---|
| Operativa | Limpieza, lavandería, check-in, consumibles | Por estancia + extra en alta rotación |
| Comisiones | Plataformas, pasarela de pago, channel manager | % sobre ingresos + cuotas mensuales |
| Fijos | IBI, comunidad, seguros, internet | Anual fijo (prorrateado mensual) |
| Reposición | Menaje, textiles, pequeños electrodomésticos | % de ingresos o partida anual fija |
| Mantenimiento | Pintura, reparaciones, caldera, aire | Bolsa anual + imprevistos |
Si tu cálculo no contempla reposición y mantenimiento, lo más probable es que estés midiendo ingresos y no rentabilidad.
¿Manual o con calculadora? Cuándo usar cada enfoque
Hacerlo manual te obliga a entender el negocio y detectar qué palancas mandan (ocupación, ADR, costes de gestión). Pero una calculadora te acelera el trabajo y te permite comparar opciones sin perderte en fórmulas, siempre que metas datos realistas.
Si quieres ahorrar tiempo y testear escenarios de forma rápida, puedes usar una calculadora de rentabilidad alquiler vacacional y ajustar supuestos (ocupación, precio medio y gastos) para ver cómo cambia el resultado.
La regla es simple: primero entiende qué estás midiendo, y luego automatiza el cálculo para iterar más rápido.
Errores frecuentes al calcular la rentabilidad del alquiler turístico
Estos fallos son comunes incluso en propietarios con experiencia. Evitarlos mejora tu estimación y, sobre todo, tu capacidad de decisión: reformar, delegar gestión, cambiar precios o incluso vender.
- Usar temporada alta como referencia para todo el año.
- No contar vacíos por rotación, obras o bloqueos.
- Olvidar reposiciones (textil, menaje, desgaste).
- No separar costes fijos de variables y no prorratear bien.
- Comparar rentabilidad neta con la bruta de otro inmueble.
Cuando corriges estos puntos, la rentabilidad suele bajar… pero se vuelve real, que es lo que te protege.
Mini análisis de sensibilidad: cómo cambian tus números
Antes de decidir, prueba cómo impactan pequeñas variaciones. En vacacional, una diferencia de 10 puntos de ocupación o 10 € en ADR puede mover mucho el beneficio. Esto te ayuda a identificar qué variable merece tu esfuerzo: precio, calendario o costes.
Como orientación práctica:
- Subir el ADR suele exigir mejor anuncio, fotos, amenities y política de estancias.
- Subir ocupación suele depender de pricing dinámico, mínimo de noches y distribución.
- Bajar costes suele venir de optimizar limpieza, automatizar y reducir rotación.
Si tu rentabilidad solo “sale” en el escenario optimista, probablemente no es una inversión sólida; si sale en el base y aguanta en el conservador, tienes un margen saludable.
En la práctica, el mejor cálculo es el que puedes actualizar cada mes: revisa ocupación, ADR y gastos reales, y ajusta decisiones (precios, estancias mínimas, inversión en mejoras) para empujar la rentabilidad neta sin depender de suposiciones perfectas.